Defensor del Pueblo

El Defensor del Pueblo de la República Bolivariana de Venezuela, Tarek William Saab, es un reconocido activista de los derechos humanos nacido en El Tigre, Estado Anzoátegui, el 10 de septiembre de 1962. Es abogado, especialista en Derecho Penal y con estudios de maestría en Derechos Humanos. Posee además una extensa trayectoria como poeta y escritor. Es padre de tres hijos: Yibram, Sofía y Juan Simón.

Tarek William Saab perteneció durante los años 70-80-90 a varios comités de defensa de los Derechos Humanos y a organizaciones no gubernamentales como la Comision Justicia y Paz de Petare. Inició su militancia en las luchas por las garantías ciudadanas incorporándose en 1977 a los Comités por la Defensa de los Derechos Humanos y la libertad de los presos políticos vinculados a organizaciones de la izquierda revolucionaria.

Paralelamente fue un destacado dirigente estudiantil en su estado natal. Durante los años 1978-1980 ejerció la presidencia del Centro de Estudiantes del Liceo Pedro Briceño Méndez en El Tigre  y la presidencia de la Federación de Estudiantes de la zona Sur del estado Anzoátegui (1979-1980).

En 1981, se traslada a Mérida donde continuó su lucha social ejerciendo la presidencia del Comité de Bachilleres sin cupo de la Universidad de los Andes (ULA) y participando en actividades comunitarias.

A principios de los años 90 dirigió la primera oficina municipal de defensa de los derechos humanos en el país, llegando a fundar la cátedra de derechos humanos en la Policía de Caracas, donde fue profesor entre los años 1994-1996. Igualmente, coordinó el Comité de Defensa de los Desaparecidos Políticos Venezolanos de los años 60-70-80-90 creado en 1997 luego que fuesen desclasificados documentos de la CIA que revelaron que militares venezolanos recibieron instrucción en la Escuela de Las Americas sobre prácticas de tortura, desaparición y asesinatos de dirigentes y militantes vinculados a la insurgencia revolucionaria.

Su experiencia como abogado y defensor de derechos humanos lo lleva a tener una importante participación en la defensa de los militares rebeldes del 4 de febrero y el 27 de noviembre de 1992, tiempo durante el cual fue integrante del Comité por la Libertad de los Procesados Civiles y Militares detenidos. Su compromiso con la justicia también lo vincula al Comité de Familiares de los Desaparecidos Políticos Venezolanos de los años 60, 70, 80 y 90, así como también del Comité de Víctimas de Mala Praxis Médica. 

En reconocimiento de su lucha por los sectores sociales más vulnerables, en el año 1994 es postulado por Venezuela al Premio Internacional de Derechos Humanos “Reebok Human Rights Award”.

Ya reconocido públicamente como uno de los más relevantes jóvenes luchadores de los DDHH en Venezuela, es electo en 1998 Diputado del extinto Congreso Nacional venezolano, asumiendo la presidencia de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados.

Es convocado en 1999 por el Presidente de la República Hugo Chávez para formar parte del Consejo Presidencial Constituyente, que elaboró el proyecto de Constitución de la República propuesto a la Asamblea Nacional Constituyente.

Es electo en julio de 1999 Constituyente Nacional y en reconocimiento a su vocación humanista es designado Presidente a la Comisión de Derechos Humanos donde es responsable de redactar el Título III de Derechos Humanos de la actual Constitución.

Siendo diputado a la Asamblea Nacional, entre el año 2000 y 2004, su compromiso como garante y promotor del respeto a la soberanía nacional lo lleva a ser Presidente de la Comisión de Política Exterior del parlamento, la cual redactó la Ley Orgánica sobre Refugiados y Refugiadas y Asilados o Asiladas, a favor de este sector vulnerable de la población; así como la Ley de Extranjería y Migración.

Gracias al apoyo mayoritario de la población de su estado natal, fue electo en octubre del 2004 Gobernador del Estado Anzoátegui y reelecto en 2008 hasta 2012. Allí le dio un rasgo renovador al ejercicio de esa magistratura regional, combinando la construcción de 10 mil obras comunitarias con un vasto programa social de apoyo directo a los sectores más desfavorecidos del estado Anzoátegui, que sentó un positivo precedente en esa región oriental del país, contribuyó a su desarrollo social, cultural y deportivo.

Luego de acompañar históricamente a víctimas y familiares de víctimas de abusos policiales y militares, en el año 2013 fue designado miembro principal de la Comisión de la Justicia y la Verdad creada por la Ley para Sancionar los Crímenes, Desapariciones, Torturas  y Violaciones de los Derechos Humanos por Razones Políticas en el período 1958-1998.

En reconocimiento a esta larga trayectoria de más de tres décadas de lucha social y humanista, fue designado por la Asamblea Nacional el 22 de Diciembre de 2014 para ocupar por 7 años el cargo de Defensor del Pueblo de la República Bolivariana de Venezuela y ser Presidente del Poder Ciudadano por el año 2015. Su gestión se ha caracterizado por la apertura a todos los sectores de la sociedad, la credibilidad de sus acciones y el equilibrio institucional en la mediación de conflictos de alto impacto público.

Tarek William Saab ha combinado su accionar como líder en Derechos Humanos, con una dilatada actividad literaria y poética que lo ha llevado a editar 11 libros, algunos de ellos en Cuba, Colombia, México, Argentina, Siria y China. En 1993 ganó un concurso para participar en el "I Encuentro Iberoamericano de Jóvenes Escritores Literatura y Compromiso", realizado en Málaga, España (1993). Ha publicado Los ríos de la ira (Caracas, 1987); El Hacha de los Santos (Caracas, 1992); Príncipe de lluvia y duelo (Caracas, 1992); Al Fatah (México, 1994); Ángel Caído Ángel (Caracas, 1998); Cielo a media asta (Argentina, 2001. Venezuela, 2003. Cuba, 2003); Cuando pasen las carretas (Caracas, 2004); Poemas selectos (Colombia, 2005); Los niños del infortunio (Cuba, 2006. China, 2007); Memorias de Gulan Rubani (Caracas, 2007); Un paisaje boreal (Valencia, 2008. Caracas, 2009), y Antología Mínima (Mérida, 2015).

Su poesía se destacó inicialmente por tener un sentido social, asociado a la tradición latinoamericana que caracterizó a los poetas Juan Gelman, Ernesto Cardenal, Roque Dalton y Víctor Valera Mora, para luego evolucionar a una literatura mucho más personal, atenta a los sonidos del paisaje, la religiosidad, al lenguaje del amor y la rebelión individual.

Defensoría en Venezuela

En Venezuela, en el contexto de los cambios políticos que se iniciaron a partir del proceso electoral de 1998, sucede un hecho histórico inédito. El Presidente electo, Hugo Rafael Chávez Frías, convoca al pueblo para que a través de un referendo consultivo manifestara su aprobación o no a un proceso constituyente, a los fines de adecuar el marco constitucional e institucional para transformar el Estado con base en la primacía del pueblo.

Con la opinión afirmativa del pueblo venezolano se convocó a una Asamblea Nacional Constituyente hacia la transformación profunda del Estado. A esta Asamblea correspondió redactar el nuevo texto constitucional en el cual se consagró la preeminencia de los derechos humanos y se concibe una estructura de cinco Poderes Públicos, entre ellos el Poder Ciudadano integrado por la Defensoría del Pueblo, el Ministerio Público y la Contraloría General de la República.

La Defensoría del Pueblo tiene a su cargo la promoción, defensa y vigilancia de los derechos y garantías establecidos en nuestra Carta Magna y en los tratados internacionales sobre derechos humanos, además de los intereses legítimos, colectivos o difusos de los ciudadanos y ciudadanas.

Esta institución se propone construir confianza a partir de la vigencia del Estado Social de Derecho y de Justicia y contribuir a la estabilidad institucional del país, promoviendo prácticas de buen gobierno que brinden eficiencia, respeto a los derechos fundamentales y el cumplimiento correcto de los principios que inspiran la ética y la convivencia social.

En la región andina el nombre de Defensoría del Pueblo es común a todos los países que la conforman. No se trata de una simple coincidencia en la denominación, este hecho obedece a una razón conceptual que se asienta en la necesidad de contar con una institución fuerte y capaz de defender a los ciudadanos y ciudadanas ante el Estado, y a su vez, constituye una instancia de protección a los derechos humanos, característica común en el resto de los países andinos en donde esta figura existe.

Competencias

La Ley Orgánica de la Defensoría del Pueblo publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 37.995 del 05/08/2004, en su artículo 15, establece sus competencias o funciones, las cuales describimos a continuación:

  1. Iniciar y proseguir de oficio o a petición del interesado o la interesada, cualquier investigación conducente al esclarecimiento de asuntos de su competencia, de conformidad con los artículos 2 y 4 de la presente Ley.

  2. Interponer, adherirse o de cualquier modo intervenir en las acciones de inconstitucionalidad, interpretación, amparo, hábeas corpus, hábeas data, medidas cautelares y demás acciones o recursos judiciales, y cuando lo estime justificado y procedente, las acciones subsidiarias de resarcimiento, para la indemnización y reparación por daños y perjuicios, así como para hacer efectiva las indemnizaciones por daño material a las víctimas por violación de derechos humanos.

  3. Actuar frente a cualquier jurisdicción, bien sea de oficio, a instancia de parte o por solicitud del órgano jurisdiccional correspondiente.

  4. Mediar, conciliar y servir de facilitador en la resolución de conflictos materia de su competencia, cuando las circunstancias permitan obtener un mayor y más rápido beneficio a los fines tutelados.

  5. Velar por los derechos y garantías de las personas que por cualquier causa hubieren sido privadas de libertad, recluidas, internadas, detenidas o que de alguna manera tengan limitada su libertad.

  6. Visitar e inspeccionar libremente las dependencias y establecimientos de los órganos del Estado, así como cualquiera otra institución o empresa en la que se realicen actividades relacionadas con el ámbito de su competencia, a fin de garantizar la protección de los derechos humanos.

  7. Velar por los derechos de los pueblos indígenas y ejercer las acciones necesarias para su garantía y efectiva protección.

  8. Solicitar a las personas e instituciones indicadas en el artículo 7 de esta Ley, la información o documentación relacionada al ejercicio de sus funciones, sin que pueda oponérsele reserva alguna y, formular las recomendaciones y observaciones necesarias para el cumplimiento de sus objetivos.

  9. Denunciar ante las autoridades correspondientes al funcionario o funcionaria o particular que incumpliere con su deber de colaboración preferente y urgente, en el suministro de información o documentación requerida en ejercicio de las competencias conferidas en el numeral 8 de este artículo o que de alguna manera obstaculizare el acceso a los lugares contemplados en el numeral 6 de este artículo.

  10. Velar por el correcto funcionamiento de los servicios públicos, amparar y proteger los derechos e intereses legítimos, colectivos o difusos de las personas, contra las arbitrariedades, desviaciones de poder y errores cometidos en la prestación de los mismos, interponiendo cuando fuere procedente las acciones necesarias para exigir al Estado el resarcimiento a las personas de los daños y perjuicios que le sean ocasionados con motivo del mal funcionamiento de los servicios públicos.

  11. Solicitar ante el órgano competente la aplicación de los correctivos y las sanciones a que hubiere lugar por la violación de los derechos del consumidor y el usuario.

  12. Promover la suscripción, ratificación y adhesión de tratados, pactos y convenciones relativos a derechos humanos, así como promover su difusión y aplicación.

  13. Realizar estudios e investigaciones con el objeto de presentar iniciativas de ley u ordenanzas, o formular recomendaciones de conformidad con lo establecido en el artículo 4 de esta Ley.

  14. Promover, divulgar y ejecutar programas educativos y de investigación para la difusión y efectiva protección de los derechos humanos.

  15. Velar por la efectiva conservación y protección del medio ambiente, en resguardo del interés colectivo.

  16. Impulsar la participación ciudadana para vigilar los derechos y garantías constitucionales y demás objetivos de la Defensoría del Pueblo.

  17. Ejercer las acciones a que haya lugar frente a la amenaza o violación de los derechos humanos de las mujeres, niñas, niños y adolescentes.

  18. Las demás que establecen la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y las leyes.

Más artículos...

  1. Origen

Subcategorías