(27-abr-15) La Defensoría del Pueblo se mantiene presente en la sede de la Policía Nacional Bolivariana en la avenida Sucre de Catia tras conocer los hechos ocurridos allí y las demandas de los detenidos en ese centro policial, así lo informó el Defensor del Pueblo, Tarek William Saab, durante la clase magistral dictada a los cursantes de los diplomas en Derechos Humanos de la Escuela de la Defensoría del Pueblo.

Explicó que en esta sede de la Policía Nacional Bolivariana se encuentran presentes funcionarios de la Defensoría Delegada del Área Metropolitana de Caracas quienes han hecho las coordinaciones respectivas con el Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario, que dirige la ministra Iris Varela, para el traslado de los internos a centros penitenciarios.

“Puedo dar fe que durante esta mañana y parte del mediodía ha comenzado el traslado de estos jóvenes presentes en este lugar circunstancial de reclusión, que es una estación policial, hacia centros penitenciarios del país”.

Igualmente, el Defensor del Pueblo hizo un llamado de alerta ante las circunstancias de hacinamiento de personas privadas de libertad, e incluso condenadas, que se encuentran en estaciones de policía, siendo que estos espacios no están preparados para funcionar como centros de reclusión de larga duración.

“Creo que deben deshacinarse las estaciones de policía. Debe hacerse una especie de censo de quienes deben estar allí, recordando que son lugares de tránsito, no puede una persona que esté sujeta a una investigación de carácter judicial, que tiene que ir a audiencias, e incluso algunos ya condenados, estar en estaciones de policía”, afirmó.

Expresó que tal vez este hecho sirva para que en aquellas estaciones de policía que presentan hacinamiento por tener en sus instalaciones a privados de libertad, se comiencen a hacer los trasladados a lugares más idóneos donde los reclusos puedan tener una mejor atención.

Reiteró que la Defensoría del Pueblo está trabajando coordinadamente con el Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario para atender la situación ocurrida en Catia. Fin / Mirella Malpica – Fotografía / Yacmeily Perdomo