(15-Sep-17) A través de la Cátedra Libre sobre Visiones Críticas de Derechos Humanos, Acacio Belandría perteneciente a la Defensoría del Pueblo, este viernes se realizó un conversatorio sobre el tema víctimas del sicariato campesino y la violencia política, dirigido a sensibilizar a los funcionarios y funcionarias de la Institución Nacional de Derechos Humanos.

En esta actividad estuvieron presentes el Defensor del Pueblo, Alfredo Ruiz Angulo; María Mascarel, representante del Instituto Nacional de Tierras (INTI); Maite García, representante de la Fundación de Familiares Víctimas de Sicariato Campesino y Edgar Márquez, representante del Comité de Víctimas del Golpe de Estado del 11 de abril de 2002. 

Alfredo Ruiz expresó que el “compromiso para la defensa de los derechos humanos no es solo de los campesinos y de las campesinas, de sus familiares o de las víctimas, es también de todos y cada uno de los ciudadanos, quienes debemos promover y defender cada derecho para que no exista ninguna violación más”, apuntó.

Asimismo, indicó que la Defensoría del Pueblo tiene el compromiso en todas sus delegaciones de dar a conocer y difundir todas estas historias de personas que han sido víctimas del sicariato y la violencia política. Además, mencionó la importancia de la reivindicación de sus luchas a favor de los demás, con el objetivo único de hacer justicia y evitar que ocurran nuevamente hechos de esta naturaleza.

Seguidamente, expresó que el sicariato no es nuevo, “lamentablemente existe una historia de asesinatos a líderes campesinos y políticos, pero su lucha no se frena con esos sicariatos, más bien se mantiene y se potencia para que esas injusticas no sigan ocurriendo”.

Ruiz exhortó a los funcionarios y funcionarias a promover la organización comunitaria y social en defesa de la vida y de los derechos humanos. “Mantengamos ese espíritu de solidaridad, de lucha, de organización social para promover la vida, la defensa de los derechos humanos y defender la justicia, con el propósito de construir nuevas relaciones humanas para crecer y desarrollarnos en paz, en democracia y lograr alcanzar la mayor suma de felicidad posible”.   

Por su parte, María Mascarel, destacó que el tema del sicarito campesino es una práctica para el amedrentamiento de los luchadores sociales, “no es solamente la muerte física, sino el daño moral, porque se pretende criminalizar al campesino cuando lucha por sus derechos”, indicó la funcionaria.

Entre tanto la activista, Maite García, relató el asesinato de su padre, Armando García, conocido como “pelaito”, y la lucha social que emprendió a favor de los niños y niñas del campo en el año 1999. Actualmente, ella continúa su lucha por hacer justicia sobre la violencia en el campo y por enaltecer los derechos humanos de esta parte de la población que durante años ha sido invisibilizada.

Con relación al tema de la violencia política, Edgar Márquez, recordó su vivencia como víctima de los hechos ocurridos en el golpe de Estado del 11 de abril de 2002. Explicó que es necesario dar a conocer estas historias de violencia para evitar que se repitan y que mancillen los derechos humanos. Fin/Antonieta Cetrangulo – Fotografía / Juan Ramón Figueroa