(Caracas/28-Jun-2017) Con el propósito de continuar consolidando la formación de sus trabajadores y trabajadoras, la Defensoría del Pueblo organizó una serie de talleres sobre derechos de los refugiados y refugiadas, los cuales son facilitados por representantes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

La primera de estas jornadas pedagógicas se realizó este martes en las instalaciones de la Defensoría Delegada del Área Metropolitana de Caracas, ubicada en sector Bellas Artes de la capital, cuya facilitación estuvo a cargo de la Asistente de Protección de la mencionada institución, Dorialbys De La Rosa, quién aseguró que “ACNUR tiene el mandato de dirigir y coordinar la acción internacional para la protección de los refugiados a nivel mundial”.

Igualmente, indicó que esta organización tiene entre sus objetivos principales “salvaguardar los derechos y el bienestar de los refugiados, garantizar que los mismos puedan ejercer el derecho a solicitar asilo en otro Estado y a disfrutar de él, así como identificar soluciones duraderas para los refugiados, como la repatriación voluntaria en condiciones dignas y seguras, la integración en la sociedad de acogida o el reasentamiento en un tercer país, y ayudar a las personas apátridas en todo el mundo”.

Asimismo, De La Rosa afirmó que ACNUR “no resuelve el problema de los refugiados”, pero ayuda o asesora a los gobiernos que así lo soliciten, y al mismo tiempo destacó, que “si un Estado no cuenta con una legislación sobre refugiados, esa organización asume todo el proceso para que se garanticen los derechos de estas personas”.

“El proceso comienza con la garantía de la admisión de las personas que necesitan protección internacional por parte de un país, en el que se garantice el reconocimiento de asilo y se asegure el respeto a sus derechos humanos, incluyendo el derecho a no ser regresado forzosamente a otro país donde su seguridad o supervivencia estén amenazadas”.

En la misma actividad, De la Rosa se refirió a las personas denominadas apátridas, las cuales no son reconocidas por ningún país como ciudadanos, y en consecuencia tienen un acceso mínimo a la protección internacional, subrayando que en la actualidad, y según cifras de ACNUR, al menos10 millones de personas alrededor del mundo son apátridas.

Por último, aseguró que ACNUR viene trabajando articuladamente con la Defensoría del Pueblo y la Comisión Nacional para los Refugiados (CONARE), a fin de que se les garanticen los derechos a las “aproximadamente 200 mil personas con necesidad de protección de refugiados en Venezuela”. Fin / José David Delgado