(09-May-2016 / San Felipe) El Defensor del Pueblo, Tarek William Saab, instaló este lunes en la ciudad de San Felipe, estado Yaracuy, un foro denominado A 30 años de la Masacre de Yumare, conmemorativo de un nuevo aniversario de este lamentable hecho ocurrido en 1986, durante la presidencia de Jaime Lusinchi.

La actividad contó con la organización del Consejo Legislativo de la Gobernación de Yaracuy, de los movimientos sociales  y los colectivos Yumare Vive, Mario Petit y Argimiro Gabaldón, así como de sobrevivientes de este suceso (Dimas Petit), entre otros. Además con la presencia de los defensores delegados de Yaracuy, Lara y Falcón, Oscar Baquero, Elba Rodil y Edisoi Jesús Sandoval, junto al Director Ejecutivo de la Defensoría del Pueblo, Alfredo Ruiz, entre otras personalidades.

Tarek William Saab recordó algunos episodios suscitados durante los gobiernos de la IV República durante los cuales se implementó el terrorismo de Estado como politica contra luchadores sociales y dirigentes populares.

“Nos ha motivado venir acá, en primer lugar (para) conmemorar los 30 años de un hecho que conmocionó al país y que tuvo una repercusión internacional lamentablemente de manera negativa, como fue la masacre de Yumare; un acto aberrado del terrorismo de Estado tras haber infiltrado a un grupo de luchadores sociales y dirigentes populares que fueron emboscados y luego asesinados y que el pueblo aún recuerda y condena”.

El Defensor del Pueblo calificó tanto la masacre de Yumare, como los sucesos de Cantaura,  El Amparo y luego El Caracazo, ocurridos durante las décadas de los años 70 y 80 como “el peor momento del terrorismo de Estado, comparable tal vez a los regímenes más sangrientos de dictadura militar en el mundo y en nuestro país”.

El titular de la Defensoría del Pueblo consideró que estos eventos corresponden a la llamada “lucha contra la insurgencia, donde se mató a cinco mil venezolanos, se llevó a prisión y a tribunales militares a 50 mil personas sin juicio justo y obviamente se torturó y desapareció a tres mil ciudadanos venezolanos”, afirmó.

Para el Defensor la denominada masacre de Yumare, está “en ese contexto abominable de acciones represivas, de acciones dantescas donde no hubo sino el pacto de la pena de muerte contra muchísimos venezolanas y venezolanos”.

Destacó que al revisar e indagar en la historia la mayoría de las víctimas de estas masacres fueron sin excepción, militantes muy queridos con arraigo en sus comunidades y en sus luchas históricas. 

Lamentó que en este largo periplo la justicia no llegara y los estigmatizaran como “bandoleros y violentos, cuando en realidad los capturaban vivos, sin armas, luego los torturaban y masacraban aparentando un enfrentamiento con armas, cuando nada de eso había sido verdad”, recordó.

Por último, señaló que fue en el año 2005 que se reabrió la investigación y se supo que la mayoría habían sido rematados con tiros de gracia. “Como Defensor del Pueblo titular, a 30 años de este vil episodio no nos queda sino rememorarlo con la fe y esperanza de que esto jamás vuelva a ocurrir y que se haga justicia”. 

Indicó que Henry López Sisco sigue siendo un prófugo de la justicia venezolana. Lo acusó de ser el responsable y autor emblemático de la masacre de Yumare y actualmente protegido del gobierno de los Estados Unidos. Solicitó que sea extraditado al país para ser procesado penalmente con todas las garantías constitucionales, por las masacres cometidas durante el ejercicio de sus funciones en los años 70, 80 y 90. A su juicio “es una deuda aún que se debe saldar”.  Fin / Mirella Malpica  Fotos / Delegada de Yaracuy